21 | 08 | 2018

Buenos días camaradas y asistentes a este evento, como parte del programa que podremos presenciar el día de hoy, la Federación de Jóvenes Comunistas extiende el más fraternal y combativo saludo y se suma a la conmemoración del bicentenario del natalicio de nuestro camarada Karl Marx.

Nacido en 1818 en Tréveris, Karl Marx nos ha dejado un legado impresionante, una brújula que sin duda liberará a la humanidad, una biografía y bibliografía extensa que en la academia es recorrida y de la cual podremos conocer más con los amigos y simpatizantes que nos acompañan el día de hoy.

Sin embargo, como Federación de Jóvenes Comunistas queremos resaltar las enseñanzas que el camarada Karl Marx entrego a las juventudes comunistas, enseñanzas que hoy día continúan vigentes y las cuales habremos de elevar para lograr lo que él describiera como la consecuencia inmediata del capitalismo, la revolución socialista-comunista.

Desde joven, aproximadamente a los 18 años que ingreso a la universidad de Berlín, Marx comenzó el estudio de Kant y Hegel, un interés genuino por la filosofía lo llevo a realizar un análisis severo de lo asentado por grandes filosofos.

En su concepción, la filosofía de Hegel no sólo era idealista, sino también conservadora; y ello a pesar de que su método dialéctico era revolucionario. A partir de ello Marx se integró a las “Jóvenes Hegelianos” círculos de estudio donde convergían posiciones criticas que aportaban intelectualmente a revistas y periódicos progresistas, entonces Marx comenzó a desarrollar una actitud de estudio militante.

Marx, a los 24 años dirigía un periódico, su ruptura con Hegel es a los 25 (1843), es expulsado de Francia a los 26 y de Bélgica a los 29 años, escribe el Manifiesto del Partido Comunista a los 30 años. A esa edad estuvo en el seno de Colonia dónde estaba plena la revolución de 1848, donde dirigió a la liga de los comunistas y al periódico.  Ese joven que en la academia es aclamado, es aquel joven que se encuentra en formación, en la formación del hombre que daría los principales aportes en la construcción de la teoría revolucionaria, en uno de los principales organizadores de la insurrección obrera.

Los artículos de Marx, una vez doctorado, reflejaban su posición política hacia el régimen Prusiano, colocándolo como un demócrata revolucionario, con interés de cambiar de raíz el medio reaccionario y no solo reformarlo. Su actuar no fue únicamente como denunciante a través de sus escritos, sino en su ejercicio en litigios donde peleaba contra las medidas brutales de terratenientes hacia los hombres más pobres, carentes de derechos políticos y sociales.

Su desarrollo fue rápido, marcado por una clara facilidad hacia el estudio y comprensión de los que aun hoy son textos complejísimos. Marx, aunque de una familia no carente de recursos, vio ante sí situaciones económicas adversas a las cuales enfrentarse desde joven, prefirió dedicarse a la cultivación intelectual y el ejercicio de esta para la agitación y creación teórica para la liberación de la clase trabajadora, por sobre las comodidades que el ejercicio en la catedra pudo otorgarle.

Es Marx un ejemplo de lucha y compromiso hacia la revolución, un ejemplo como el de otros revolucionarios que entregan su vida a la causa más noble, la liberación de la humanidad.

Es en estos momentos, cuando la socialdemocracia se acerca peligrosamente al poder, que las mentiras y falsas promesas toman los corazones  y esperanzas de los trabajadores, dónde se ha logrado mantener un avance como no se había visto por parte de los Comunistas después de la caída del muro de Berlín, producto de las duras pruebas que como organización hemos tenido que pasar, tanto de genero práctico como teórico,  varias “novísimas “ teorías y refinados sistemas filosóficos han tenido que ser desmentidos por los más coherentes camaradas que lograron entender la contrarrevolución como un fenómeno dialectico, natural y necesario, desgastantes discusiones al interior de las organizaciones antecesoras del PCM, la lucha constante por levantar en alto la más útil herramienta de los explotados: el Marxismo-Leninismo, no pudieron ser vistos  por nuestros más jóvenes camaradas, los más jóvenes si quiera vivíamos en los días de esos embates, días donde no se pudo probar ni poquita gloria, ni descanso, aquella temporada donde se probaron a los verdaderos soldados de la revolución, solo puede ser estudiado por nosotros por su relato y por la teoría que como partido hemos desarrollado. Es posible decir, que hemos empezado a conquistar el título de la vanguardia del proletariado ante la historia y ante nuestra clase.

Sin embargo, camaradas, no es mentira que aún esta maquinaria no esta acabada, que apenas se empieza a encender el motor que es nuestra organización, y las nuevas generaciones estamos dispuestas, los camaradas más experimentados consentirán que la juventud ha sabido responder en congruencia con el trabajo realizado, que poco a poco la juventud empieza a tomar nuestras banderas y que se divisa un brillante futuro para el Partido.

Es entonces en nosotros camaradas, en la Juventud, la responsabilidad histórica de marcar la línea del antes y después de nuestro pueblo, de aquel anhelado sueño de paz, justicia y progreso para México, habremos de tener en nuestras manos las complicadas tareas de la revolución y el apoyo incondicional a los Partidos hermanos en el Mundo que confían en nosotros la revolución en esta parte del mundo.

Por ahora nuestras tareas están claras camaradas, es necesario que los jóvenes, los camaradas de nuevo ingreso, los camaradas que han relajado su trabajo y aquellos interesados, se integren a los rigurosos trabajos de base de la Federación de Jóvenes Comunistas, es necesario que se retomen las costumbres de la disciplina roja, esa mismas que nuestros camaradas en las primeras décadas los hacían llevar El Machete en la mochila y en mano a cualquier rincón donde se encontrará la clase trabajadora.

Aprovechemos en esta escuela que ha sido construida con tanto esmero e incluso con sangre de nuestros camaradas, aprovechemos el producto intelectual más avanzado de la Humanidad: el Materialismo-dialectico, que ahora es tan sencillo estudiar gracias a los trabajos de la vieja guardia. Junto a este derecho, junto al privilegio de prepararse para la liberación de los explotados, esta la obligación de defender el Marxismo ante todo aquello que busca tergiversarlo, que lo falsea, o lo moldea para engañar, para decir mentiras o para justificar el capitalismo.  Esta batalla es constante para nosotros, los comunistas, para algunos camaradas, el debate en la aula, en la charla o por otros medios diversos suele ser apasionante, para otros camaradas, tal vez más experimentados: tedioso, sin embargo camaradas la discusión debe darse siempre acompañado de la acción, si en nuestras escuelas y en nuestros centros de trabajo, hablamos de Marxismo con las categorías más finas de nuestra teoría y en voz alta a los compañeros, pero no nos enfrentamos al patrón o las consecuencias del capitalismo para los jóvenes, ni los organizamos, terminamos siendo fanáticos, si por el contrario, en el enfrentamiento con otras teorías, los camaradas no logran entender bien nuestra compleja teoría, serán convencidos por adversarios ya derrotados y terminarán haciendo en la práctica, acciones distintas a las necesarias para la revolución, así mismo con las masas que tenemos contacto, en el salón y en el trabajo, si no utilizamos las categorías de nuestra ciencia, terminaremos llevando al fracaso a nuestros compañeros.

Esta es una tarea que puede mencionarse en estas líneas fácilmente, sin embargo es una condición que conlleva arduo trabajo tanto intelectual como práctico, Marx no es sólo quien nos doto de una teoría fina acerca del capitalismo y su eminente destrucción, es un camarada, a la par del que esta sentado a lado nuestro, que demostró un compromiso sumamente valioso hacia la revolución proletaria, es en su ejemplo en el que nosotros como jóvenes vemos una tarea que debemos alcanzar, un militante al que debemos aspirar a convertirnos.

Este es el verdadero sentido del Marxismo como doctrina filosófica, la concreción en la practica del Materialismo-dialectico, como la síntesis y producto más acabado de los grandes progresos de la humanidad en lo intelectual.

La defensa del Marxismo, levantarlo tal cual es, en todos lugares donde estemos, debemos arrebatarlo de a las posiciones burguesas que lo tergiversan y devolvérselo a los obreros, es deber de todos los camaradas de la FJC y habrá de hacerse fuera de todo folclorismo o fanatismo, es sin duda necesario hacer justo homenaje al jefe del proletariado, al hombre que sacrificará salud, familia, bienestar, por el arduo trabajo que es la revolución, tanto en el sentido teórico, como el práctico, mismo hombre que resolviera la polémica de la primera internacional, el Camarada Marx esta consagrado en la historia de la humanidad con puesto de honor, ya antes su busto ha aparecido en todos lados del Mundo, en este día, los Comunistas en México también hacemos el debido honor al Camarada, pero con la clara misión: defender al marxismo, en lo práctico y en lo teórico, pero sobre todo frente al patrón.

 

¡Viva Karl Marx!

Buró Político de la Federación de Jóvenes Comunistas.

05 Mayo 2018

Partido Comunista de Mexico

El Comunista